YO, GOD!
SE ACABARON LAS DUDAS
La cara de Jesucristo fielmente retratada en una tortilla, grietas
en la pared en forma de cruz, ventanas que reflejan lo que parece
el vivo retrato de la Virgen María... todos los días y en todas
partes cientos de fenómenos similares provocan el desdén de los
incrédulos, el fervor de los creyentes más religiosos y, cuanto
menos, la duda de los tibios. Y aunque muchas veces las supuestas
apariciones resultan ser fraudes, o tienen una explicación perfectamente
natural, siempre queda esa inquietante sensación de duda. ¿Era
una patata con una curiosa malformación, o realmente era una representación
de Jesús crucificado? ¿Fue nuestra imaginación o la voluntad de
Dios la que nos hizo ver a la Virgen en aquellas nubes? El perfil
de aquella montaña, tan parecido a un ángel, ¿es un simple capricho
natural o un mensaje divino?
Pues se acabó. Desde ahora ya no hay lugar para la duda, gracias
al invento de un emprendedor norteamericano que, quizá por modestia,
se presenta a sí mismo simplemente como "Dean". Una modestia inmerecida,
desde luego, si tenemos en cuenta la magnitud de su creación:
nada menos que el "Yo, God! God Detector", el genuino, el original,
el infalible Detector de Dios.

Cuánto
vale detectar a Dios. Los precios oscilan entre 4,95 dólares para
la versión standard (izq) y 39,99 dólares para el Butterfly Trellis
(centro), que también atrae mariposas. No hay que descartar los
bellos modelos Deluxe (der.) entre u$ 12 y u$ 24,99.
El invento asombra por su elegante simpleza. Se trata de un dial
con una aguja que marca "sí" o "no", todo ello encerrado en una
artística cajita (con numerosos modelos a elegir) y, por lo que
parece, nada más. Ni mecanismos, ni muelles, ni circuitos
integrados de ultimísima tecnología... nada. Para manifestar su
presencia, Dios no tiene que generar sutiles campos electromagnéticos,
o misteriosas radiaciones energéticas, o manifestaciones ectoplásmicas,
o cualquiera de esos "fenómenos" a los que suelen aludir los creyentes
en lo paranormal. Ni tampoco necesita manipular nubes, guiar la
fritura de los huevos, dirigir la erosión de las montañas o modelar
con más o menos habilidad el crecimiento de los tubérculos. Solo
tiene que mover la aguja hacia el "sí". Sencillo, elegante, práctico
y, sobre todo, inequívoco.
A efectos estadísticos, Dean mantiene en su página web (www.yo-god.com)
un apartado en el que los propietarios de detectores pueden enviar
sus informes, pero hay que reconocer que resulta aburrido: la
mayoría de los resultados son hasta ahora negativos. Y ni siquiera
los pocos casos en los que algún aparatito ha aparecido con la
aguja señalando al "sí" parecen teológicamente significativos,
si tenemos en cuenta que también muestran señales de que alguien
forzó la tapa del detector. Y aunque, ciertamente, siempre se
puede decir que Dios se valió para dar su señal de ese fundamentalista
cristiano que trabaja en la oficina y a quien tanto le ofende
el cachivache de su vecino de escritorio, resulta un poco decepcionante
pensar que en lugar de algo tan simple como mover la aguja mediante
su divina voluntad ha tenido que recurrir al método, tradicional
pero burdo, de echar mano de algún fanático religioso.
Que es más o menos sobre lo que gira el foro de debate abierto
por el inventor: sobre la existencia o no de Dios y si, en caso
de que exista, se manifestará empleando los métodos habituales
-pero dudosos- de retratarse en algún producto de pastelería fina
o mostrarnos su rostro en las manchas de humedad de la pared,
o bien moverá la dichosa agujita. Cosa que los incrédulos dudan
mucho, por razones obvias. En cuanto a los creyentes, algunos
consideran que una de las premisas de la fe es precisamente creer
en lo que no se ve, y por tanto ni hay pruebas de que Dios exista
ni se le deben pedir. Otros, por su parte, aseguran tajantemente
que estamos rodeados de pruebas de la existencia de Dios, que
dejó múltiples evidencias de su tarea de "diseño inteligente",
así que el detector no hace ninguna falta. Y otros, en fin, empleando
esa enternecedora ingenuidad que llaman "tener la mente abierta",
afirman a la vez ambas cosas.
Así que, en la práctica, nadie cree que el "Yo God! God Detector"
funcione. Y el foro de debate de Dean, como tantos otros, se llena
de mensajes con disquisiciones filosóficas y teológicas, científicas
y paracientíficas sobre la existencia de Dios. Salpicadas, por
supuesto, con referencias a la aparición de la Virgen en la cristalera
de un edificio de Florida, o al rostro de Cristo que puede contemplarse
en un pan en Bangalore, o a muchos otros fenómenos de este tipo
que resultan siempre demasiado equívocos, ambiguos y hasta ridículos
como para dilucidar la cuestión.
¡Con lo fácil que sería mover la agujita!
- Fernando L. Frías Sánchez
|
¿Cansado de invocar al Señor sin recibir respuesta?
¿Harto de esperar señales divinas que no llegan? Yo God
Detector es la solución. El único y definitivo detector
de Dios. Tan sólo rece y espere su señal.
Aunque los anuncios en cursiva son una parodia, tal aparato
existe. Una empresa americana comercializa en internet un
pequeño sensor con la promesa de que detecta las actividades
de nuestro Hacedor. Siendo sincero diré que estoy asombrado
desde que conocí la existencia del Yo God Detector. No consigo
asimilar que los charlatanes puedan llegar a estos extremos.
¡Y que haya compradores es aún más increíble!
¡Aproveche esta oferta! ¡Compre el Yo God Detector de
bolsillo con llavero y cortaúñas! Tenemos modelos perfumados
para el automóvil.
La idea no es mala, como explican en el anuncio original.
Uno le pide al Señor que se manifieste y no sabe qué esperar:
un crujido, un rayo, un arbusto en llamas… El detector de
Dios simplifica la tarea y evita malentendidos con el Todopoderoso.
No vayamos a tomar decisiones sin su aprobación.
¡Por la compra de más de dos unidades llévese de regalo
nuestro magnetizador homeopático para el agua bendita!
Estoy pensando en encargar uno por curiosidad. Me gustaría
destriparlo y ver en qué consiste el mecanismo. No se me
ocurre qué materiales pueden ser los más sensibles a las
intervenciones de Yahvé. ¿Hilos de la sábana santa? ¿Piel
de cordero ofrecido en holocausto? No sé por qué me inclino
a pensar que el aparato no tiene nada dentro.
Yo God detector ya disponible con detector múltiple
para la Santísima Trinidad. ¡Especial católicos!
Y no queda ahí la cosa, el detector de Dios es el producto
que más llama la atención por lo disparatado; pero en la
página web de los vendedores encontramos más artículos que
hacen dudar seriamente de si nos encontramos ante una broma:
un jabón especial que lava pecados (Una duchita y… ¡adiós
a la culpabilidad!), una póliza de seguros contra intervenciones
divinas (¿Dios lo castiga? ¡Nosotros lo cubrimos!),
un certificado contra condenaciones eternas (¡No vaya
al infierno por un error burocrático!).
No se olvide de probar nuestro maná en polvo bajo en
calorías. Con su primer pedido, una muestra gratuita. ¡Ahora
con sabor barbacoa! ¡Ideal para deportistas y poblaciones
en éxodo!
Sintiéndolo mucho, yo seguiré con mi método tradicional:
"Señor, no me apetece ir a la iglesia, si estás de acuerdo
no me hagas ninguna señal"
Siempre ha estado conforme.
- Gerardo García-Trío San Martín
|
Rio Grande do Sul, el estado más meridional del Brasil, se está
convirtiendo en palco de acciones terroristas promovidas por fanáticos
ecologistas. El 8 de noviembre de 2003 ocurrió un incendio en
el Centro de Biotecnología de la Universidade Federal do Rio Grande
do Sul (UFRGS), que alcanzó al Laboratorio de Genotoxicidad y
al Laboratorio de Biología Molecular Vegetal, este último, uno
de los centros de estudios de vegetales transgénicos de dicha
universidad. El incendio cubrió un área de 50 metros cuadrados,
causando perjuicios por U$ 1,5 millones. Y los daños no llegaron
a ser mayores debido a que ese sábado a la mañana una alumna llegó
más temprano que de costumbre para terminar una investigación.
La posición inicial de la universidad fue la de minimizar el incidente.
Mientras tanto, al divulgarse en diciembre las pericias realizadas
por la Policía Federal, no fue posible evitar la conclusión de
que el incendio fuera criminal. El fuego ardió durante 2 horas
antes de ser advertido. Hubo tres focos iniciales.
En el mismo mes, el Laboratorio de Secuenciamiento de DNA de
la Universidade Federal de Santa Maria (UFSM), en el interior
del estado, recibió llamadas telefónicas de un integrante de un
desconocido "Grupo de Defensa de la Naturaleza Sociedad Contra
los Transgénicos", que prometió incendiar las instalaciones del
laboratorio si continuaban las investigaciones con organismos
genéticamente modificados. En este laboratorio se desarrollan
investigaciones de transgenia con insectos.
Los principales sospechosos son los miembros de grupos con motivaciones
ambientalistas, que hacen campañas contra los transgénicos y presentan
fuertes características anticientíficas. Muchos estudiantes universitarios
brasileños militan en entidades de esta naturaleza.
Conviene recordar que durante el Fórum Social Mundial, en 2001,
cientos de agricultores invadieron una unidad de investigación
y producción de semillas de la Monsanto do Brasil en Não-Me-Toque,
también en el interior del estado, destruyendo dos hectáreas de
plantaciones experimentales de maíz y soja transgénicos.
La reflexión que generan estos hechos puede sintetizarse en una
frase de Isaac Asimov: "La violencia es el último refugio del
incompetente".
- Renato Zamora Flores
La investigación moderna de los fenómenos "paranormales" derivó
del movimiento espiritista, y en sus principios se conoció como
"metapsíquica", nombre que todavía se usa en algunos círculos.
Fundado en París en 1919, el Institut Métapsychique International
tuvo como primer presidente al médico Gustave Geley (1868-1924).
Ilustrando la enorme superposición entre la "metapsíquica" y el
movimiento espiritista, después de su muerte -ocurrida en un accidente
aéreo- él mismo iba a aparecer de forma "metapsíquica" en una
fotografía (Fig. 1).
La foto habría sido marcada y sellada por la Imperial Dry Plate
Company y tomada en el British College of Psychic Science, el
24 de julio de 1924, sólo diez días después de la muerte de Geley.
Para el lector de hoy, acostumbrado a los efectos especiales y
a trucos fotográficos sofisticados, el rostro fluctuante encima
de la cabeza de Stanley De Brath y de dos sobrias señoras puede
parecer poco intrigante, al punto de no ser tomado en serio. Ochenta
años hacen alguna diferencia en cuanto a los supuestos fenómenos
paranormales.
Ochenta años también pueden tornar la imagen aún menos intrigante
cuando descubrimos que la imagen del rostro de Geley es idéntica
a la exhibida en una fotografía anterior -cuando el investigador
estaba vivo- tomada al lado de De Brath, en la que se vería
otro "fenómeno", la escritura automática (Fig. 2).
Esta fotografía anterior también habría sido marcada y validada
por la Imperial Dry Plate Company, y fue revalada por De Brath.
La serie de imágenes que se muestra abajo (Fig. 3) pretende resaltar
la semejanza, mezclando el rostro de Geley, abajo a la derecha,
vivo, y el "metapsíquico", arriba a la izquierda.
La posibilidad de que la imagen de la cara cambiante de Geley
tuviera una contraparte fotográfica "viva" conocida e idéntica
me fue sugerida por el estudiante brasileño Vitor Moura, y después
de descubierta la imagen original, la confirmación contó con la
gentil ayuda de Thomas M. Jones, autor de la comparación ilustrada.
Debo agradecer la colaboración de ambos.
Vitor Moura es devoto de la religión espiritista y Thomas Jones
es nada menos que co-fundador de la International
Survivalist Society. A pesar de ello, la semejanza es clara
para ambos. "En mi opinión, son réplicas exactas" dice Jones,
aunque luego hace la salvedad de que "si eso es suficiente para
probar el fraude, puede ser discutido". La posibilidad de que
la duplicación haya sido realizada en forma paranormal permanecería,
mereciendo una investigación ulterior.
El tema merece realmente una mayor investigación; quedan dudas
acerca de si Stanley De Brath fue verdaderamente el autor del
fraude, o si habría otras personas involucradas, incluyendo al
propio Geley. El presidente del Instituto Metapsíquico describió
diversas medidas de control en sus numerosas investigaciones,
y así apoyaba con mayor seguridad sus conclusiones con respecto
a la existencia de los fenómenos paranormales.
Si esto fuera un fraude, involucrando al propio Geley - tanto
vivo como después de muerto- sería emblemático de los problemas
de la "metapsíquica".
- Kentaro Mori
En Pensar, Vol. 1, Nro. 2, informábamos sobre la advertencia
realizada por el físico nuclear Franklin Ruehl, quien aseguraba
que inteligencias marcianas podrían ser las causantes de la desparición
de la sonda Beagle 2. Ahora, apareció otro partidario de la intervención
alienígena.
El conocido conductor de televisión y promotor mexicano del fenómeno
ovni, Jaime Maussán, dio una nueva muestra de su gran capacidad
humorística involuntaria al aparecer como invitado en el programa
de la TV local del comediante Adal Ramones.
Maussán se refirió allí a esa extraordinaria fotografía enviada
el mes de enero por la sonda de la Unión Europea, lanzada a Marte
aprovechando la aproximación sin precedentes históricos que hizo
el planeta rojo a la Tierra.
La fotografía es notable porque muestra un valle marciano, en
el que se aprecia una especie de bruma azulada, que se considera
constituida por vapor sublimado de la masa de hielo que supuestamente
está en el fondo de esa formación geológica.
Maussán, que sostiene que hay una gran civilización en Marte
causante de la desaparición de muchas sondas terrícolas, señaló
que no sólo existe agua en Marte, sino que posee evidencia de
que también hay peces nadando en los lagos que quedan en ese orbe.
Serían estos peces muy especiales, que pudieran nadar en hielo
sólido, ya que dadas las condiciones de presión en la atmósfera
de Marte, el agua en estado líquido no es estable, y no puede
durar así más que el tiempo en que tardaría en evaporarse. Se
le preguntó si no habría también patos marcianos, nadando en la
superficie de los lagos de ese planeta, pero declinó contestar.
- Mario Méndez Acosta
Telebasura: cuando los escépticos sobran
Hay veces que los escépticos sobran. El público español ha podido
comprobarlo con la emisión en Antena 3, una de las tres cadenas
privadas de televisión de cobertura nacional, de El castillo
de las mentes prodigiosas. Sus creadores anunciaron el programa
como un concurso cuyos participantes "deberán probar a los telespectadores,
día a día, experimento a experimento, reto a reto, que realmente
poseen esos dones prodigiosos que algunos incrédulos les niegan".
Del dicho al hecho, hay un trecho. En realidad, se trataba -sólo
duró un mes en Antena- de una variante de Gran hermano
protagonizada por brujos: lo importante era quién se acostaba
con quién, quién se peleaba con quién, quién odiaba a quién, quién
era el más ridículo de un grupo de 'freaks' esotéricos.
El castillo... fue una gran mentira desde su título. El
escenario era un plató ambientado como una "casa del terror" de
parque de atracciones de segunda y los "diez seres dotados de
capacidades psíquicas, extrasensoriales o sobrenaturales, capaces
de intuir, adivinar, predecir o provocar vivencias que al resto
de los mortales nos están vetadas", eran un irrisorio grupo de
pícaros, engañabobos, estafadores y perturbados. Destacaban Leevon
Kennedy, que se presentó como hija de John F. Kennedy y de Marilyn
Monroe, lo que de ser cierto invalidaría las leyes de la genética;
la bruja Lola, una adivina famosa porque, en su consultorio televisivo,
la audiencia la ridiculizaba cada dos por tres y ella estallaba
en gritos e insultos; el "conde" Luconi, un mago plebeyo tan italiano
como Rudolf Giuliani; y Paco Porras, quien ve el futuro en frutas,
hortalizas y verduras. No faltaban, además, una vidente de Lady
Di, un ocultista ataviado cual papa y un ilusionista que disfraza
sus trucos de poderes paranormales.
El estreno del programa, el 23 de marzo, resultó un fracaso de
público y, en las cinco siguientes galas semanales el concurso
no levantó cabeza. El castillo se cayó de la programación
el 28 de abril, y eso que hubo mucho morbo y zafiedad, como ya
habían adelantado semanas antes las revistas de televisión al
definir el concurso como un Hotel Glam esotérico. La vulgaridad
de Hotel Glam llevó el año pasado en España el debate sobre
la telebasura hasta la arena política y suscitó en algunos responsables
televisivos la necesidad de poner límites. Gestmusic, la
productora de aquel "reality show" y de El castillo...,
quiso en esta ocasión maquillar su producto. Para ello, incluyó
en su feria de monstruos un jurado que dictaminaría sobre los
poderes de los participantes y que estuvo compuesto por el cura
José Apeles, el astrofísico Javier Armentia -el único realmente
escéptico del tribunal-, los periodistas Gabriel Carrión y Sebastiá
D'Arbó, y la vidente Aramís Fuster.
La presencia de Armentia, destacado miembro de ARP-Sociedad
para el Avance del Pensamiento Crítico, chocaba y no porque
lo hiciera mal. Al contrario, las pocas veces que abrió la boca
puso en evidencia a los concursantes, pero su gota de racionalidad
se diluía en un disparatado océano que ni remotamente tenía que
ver con lo esotérico. Porque los productores del engendro nunca
pretendieron poner a prueba nada, sino escarbar en las miserias
de los diez concursantes. Al público del programa no le interesaba
lo paranormal; disfrutaba cuando Porras aseguraba que cura las
hemorroides a lengüetazos, con Kennedy y Luconi enzarzados en
una arrabalera discusión, con la bruja Lola gritando y llorando...
Un escéptico pintaba en El castillo... lo mismo que un
pulpo en un garaje. No importa que el escenario esté lleno de
supuestos dotados. En ocasiones, el mejor servicio a la racionalidad
lo prestan quienes viven de la credulidad.
- Luis A. Gámez