Además de trabajar en las revistas Pensar y The Skeptical Inquirer, en los últimos 10 años me he dedicado a examinar afirmaciones inusuales. He pasado varias noches en casas encantadas, he enfrentado a videntes falsos, he buscado respuestas a fenómenos misteriosos. Esta es una profesión curiosa: a veces, con mi amigo y co investigador Joe Nickell encontramos difícil explicar exactamente qué es lo que hacemos. Por ejemplo, en varias oportunidades viajamos a Canadá. Investigamos círculos de maíz (crop circles), otras veces examinamos a un estigmatizado (una persona que supuestamente exhibe las heridas de Jesús) y también viajamos al Lago Memphremagog, en busca de un monstruo que presuntamente merodea por allí. Los guardias fronterizos siempre nos preguntan el propósito de nuestra visita, y nos miran extrañamente. Cuando les explicamos que vamos a ver a una mujer que sangra por las heridas de Jesucristo, generalmente surgen más preguntas y, si tenemos suerte, ¡¡podremos evitar que nos revisen de arriba a abajo!! Ahora quiero contarles lo que he aprendido durante esta última década, y por qué creo tan firmemente que nuestra tarea es tan importante.
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Pensar, Vol. 4, Nro. 1 (Enero / Marzo 2007).
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