Rachel Bernasconis vive en Homestead Road, Hatfield, Reino Unido. La noche del 6 de octubre estaba descansando en la cama —tenía 39 semanas de embarazo—, cuando su esposo, Mark, le dijo que se acercara a la ventana para ver unas extrañas luces sobre la casa de enfrente. Al acercarse vio cómo dos luces anaranjadas parecían dirigirse hacia su casa en ruta de colisión. “Estuve a punto de dar a luz por el susto”, dijo Rachel.
“Eran totalmente silenciosas y aterradoras”, dijo Mary Edwards, de Hyperion Place, Stoneleigh, quien tuvo un avistamiento el 11 de septiembre. Linda Hope, que vio las luces el 4 de septiembre sobre West Ewell, concuerda: “Era absolutamente espeluznante, porque eran silenciosas, y había muchas de ellas”.
Pero no son los únicos testigos. Mensualmente se informan poco más de 100 avistamientos de este tipo de luces. Incluso el 11 de agosto de 2000 un helicóptero de la policía de Sussex filmó uno de estos objetos1. Aunque la mayor parte de los avistamientos se han dado en Inglaterra, también hay reportes en otras partes del mundo: Irlanda, Chipre, Canadá, Italia, Australia, Suiza, Holanda, Estados Unidos, Alemania y Polonia.
¿Invasión?
No, no estamos siendo invadidos por los marcianitos verdes. Se trata de una nueva moda de mini globos de aire caliente. Son linternas voladoras que han llegado a ser muy populares en las bodas, los entierros y las fiestas. Es una tradición ancestral que proviene de China y Tailandia en donde las “Khoon Fay”, son usadas para ahuyentar los malos espíritus y para pedir deseos al cielo. Fueron inventadas en el siglo III para usarlas como señales por los militares. Hoy son características en los festivales populares, particularmente el festival de la Luna Llena en Taiwán. Actualmente en Occidente se usan como alternativa a los fuegos artificiales.
Trabajan como los mini globos de aire caliente, son totalmente silenciosas y se consumen después de cerca de 20 minutos. En Oriente se fabrican con papel de arroz, en Occidente son del mismo plástico que se usa para las bolsas de supermercado. Lanzadas al viento pueden alcanzar altas velocidades si las condiciones son adecuadas, y pueden elevarse hasta los 1.000 metros.
Estos globovnis, balovnis o ufoballoons pueden comprarse en diversos sitios de Internet. Los precios varían de 9,99 libras esterlinas por paquete de 6 a 29.99 libras por una caja de 10, según el tamaño. Hay varias compañías que ofrecen estos productos2. Aunque esta oleada estalló en el 2007, hemos rastreado avistamientos de este tipo de globovnis hasta mediados de los 90. La oleada continúa en estos momentos.
Puede continuar leyendo el texto completo de este artículo en
Pensar, Vol. 5, Nro. 1 (Enero/Marzo 2008).
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