AQUELLOS QUE NIEGAN EL SIDA CREEN, CON UNA FE INCONMOVIBLE FRENTE A LA EVIDENCIA, QUE EL VIH NO CAUSA EL SIDA Y QUE LOS ANTIRRETROVIRALES NO SE DEBERÍAN USAR PARA LA PREVENCIÓN O EL TRATAMIENTO DEL VIH. SUS INTERPRETACIONES ERRÓNEAS Y PUNTOS DE VISTA PSEUDOCIENTÍFICOS PUEDEN COSTAR VIDAS EN SUDÁFRICA Y EN CUALQUIER OTRA PARTE DEL MUNDO.
El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) ha matado a más de veinticinco millones de personas y sigue siendo una de las mayores amenazas para la humanidad (UNAIDS, 2006). El virus de la inmunodeficiencia humano (VIH) causa el SIDA minando el sistema inmune, lo cual finalmente resulta mortal (Simon et al., 2006). Aunque no se ha descubierto cómo curar el SIDA, los avances científicos dieron como resultado el desarrollo de drogas antirretrovirales (ARV) para prevenir la transmisión madre-hijo del VIH (Brocklehurst, 2006) y para extender la vida de los pacientes (Smit et al., 2006). El VIH ha sido aislado y fotografiado, y su genoma ha sido completamente descrito. Sin embargo, en Australia un grupo de negadores del SIDA (el llamado Grupo de Perth) insiste en que el VIH no existe —recientemente han testificado a estos efectos en una corte australiana en defensa de Andre Parenzee, un hombre VIH-positivo acusado de haber tenido sexo sin protección con muchas mujeres, de las cuales contagió a una el VIH. Otros negadores del SIDA aceptan la existencia del VIH pero, siguiendo a Peter Duesberg (un biólogo molecular de la UniverSIDAd de California), creen que es inofensivo. Lo que los une a todos es la creencia inamovible de que los cánones científicos existentes sobre el SIDA están equivocados y que las muertes por el SIDA son causadas por mala nutrición, narcóticos y las propias drogas ARV.
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Pensar, Vol. 5, Nro. 2 (Abril/Junio 2008).
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